jueves, 25 de junio de 2009

DH2 Clase 4ª y 5ª

Lastimosamente a la clase 5ª no he podido ir, sin embargo y debiendo el aporte de la última a la que asistí, debo anotar aquí la pregunta a la que voy llegando:
¿Cuáles son los factores determinantes para que los(as) adolescentes incorporen su identidad e imagen libremente, como proceso de resiliencia emocional?
Entendiendo que se logre aquí una mejor integración social activa y participativa en la sociedad, donde las costumbres y el entorno cultural y el concepto de género sean analizados por el individuo y su aporte e incorporación sean significativos.
Primero, es necesario partir del conocimiento del término resiliencia, que se entiende como la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves. La resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchísimas personas que, aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados. Aunque durante mucho tiempo las respuestas de resiliencia han sido consideradas como inusuales e incluso patológicas por los expertos, la literatura científica actual demuestra de forma contundente que la resiliencia es una respuesta común y su aparición no indica patología, sino un ajuste saludable a la adversidad. Claro que es importante destacar acá que la adolescencia NO es una adversidad o trauma en sí, sino los factores sociales y emocionales que muchas veces llevan a vivir la adolescencia traumáticamente.
"A pesar de traumas graves, incluso muy graves, o de desgracias más comunes, la resiliencia parece una realidad confirmada por muchísimas trayectorias existenciales e historias de vida exitosas. De hecho, por nuestros encuentros, contactos profesionales y lecturas, todos conocemos adolescentes, familias y comunidades que "encajan" shocks, pruebas y rupturas, y las superan y siguen desenvolviéndose y viviendo -a menudo a un nivel superior- como si el trauma sufrido y asumido hubiera desarrollado en ellos, a veces revelado incluso, recursos latentes y aun insospechados".
(Michel Manciaux. La resiliencia: ¿mito o realidad)
Puede entenderse, aplicado a la Psicología a la resiliencia, como la capacidad de una persona de hacer las cosas bien pese a las condiciones de vida adversas, a las frustraciones, superarlas y salir de ellas fortalecido o incluso transformado, en otros términos recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva para si y para la sociedad en la que esta inserto.
La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia frente a la destrucción, esto es, la capacidad de proteger la propia integridad bajo presión; por otra parte, más allá de la resistencia, la capacidad para construir un conductismo vital positivo pese a circunstancias difíciles.
La resiliencia puede caracterizarse también como un conjunto de procesos sociales e intra psíquicos que posibilitan tener una vida “sana”, viviendo en un medio “insano”.
Este enfoque de la resiliencia puede entenderse dentro del terreno educativo de los adolescentes porque hoy día se sabe como primario la necesidad de fortalecer a los jóvenes interiormente para que puedan resistir a las dificultades de este mundo tan difícil. Tan globalizado. Fortalecerlos es informarlos, formarlos, favorecer las vivencias de cada etapa de crecimiento, físico y psíquico, sin apurar sus tiempos y conociendo sus potencias y sus características espirituales. Y acercarlo a través de diversos modos , técnicas... en el conocimiento de sí mismo.
Ahora bien , los elementos, aptitudes necesarios para poder contar con una buena capacidad de resiliencia y superar las adversidades adquiriendo fortaleza, tomando en cuenta:
1) Buena autoestima, , buena auto imagen de sí mismo.
2)Conocimiento de sus fortalezas y sus debilidades.
3) Cultivando sus aficiones. Potencialidades
4)Incentivando la expresión de sus sentimientos y sus necesidades. 5)Tomando los errores como lecciones y no como fallas o fracasos.
6)Siendo creativos, flexibles, proactivos.
7) Teniendo buenas relaciones emocionales.
8) Enseñando a saber pedir ayuda cuando se necesita.
9)Reflexionando antes de actuar, teniendo buen auto control.
10)Viendo la vida con optimismo, con sentido del humor.
La resiliencia se ve, también, como factor de prevención y promoción de salud. Quizás el proyecto más ambicioso en la investigación sobre la resiliencia, sea su aplicación al desarrollo infantil y juvenil, a las dinámicas familiares, a la efectividad escolar, el desarrollo de la comunidad, el conocer características familiares, escolares y el ambiente de las comunidades que fomentan la resiliencia natural de los jóvenes y ver cómo implementar el desarrollo de esta aptitud resiliente en personas, familias, instituciones que no la tengan.
Favorece esta posibilidad de desarrollo de la capacidad resiliente particularmente el desarrollo y existencia de factores protectores. Se entiende por Factores protectores a las influencias que modifican, mejoran o alteran la respuesta de una persona a algún peligro que predispone a un resultado no adaptativo, se refieren a las características existentes en los diferentes ambientes que parecen cambiar o revertir circunstancias potencialmente negativas.
Estos le permiten al sujeto transformar esas situaciones adversas al desarrollar su resiliencia, a pesar de los riesgos a los que se ven expuestos, entre los principales se tienen:
1)Presencia de Relaciones afectuosas: es decir modalidades vinculares en donde este presente el amor, la sensibilidad, la comprensión, el respeto e interés que se incorporan efectivamente es decir a través del ejemplo ,en los hechos y no solo en las palabras y llegan a cimentar un sentido de seguridad y confianza.
2) Acerca las expectativas que se tienen de las personas, sea en el seno de la vida familiar, los mensajes que se proyectan comunican no sólo una orientación sólida, sino también estructuras y metas a seguir, transmitiendo en esta forma la certeza que se tiene de la resiliencia que existe en cada adolescente o adulto, en donde en vez de detectar problemas y defectos, se identifican las fortalezas y ventajas con que cuentan.
3)las oportunidades de participación y contribución significativa, incluyen el tener responsabilidades importantes, el tomar decisiones, el ser escuchado, y el aplicar la capacidad personal en beneficio de la comunidad familiar o social o laboral o educativa.
En síntesis, trabajar el campo de lo resiliente en un sujeto o comunidad como perspectiva implica un encuadre teórico diferente. Implica un cambio paradigmático en el sentido de hacer hincapié en las fortaleza innata de los adolescentes, de sus familias, sus centros educativos, del adulto y sus comunidades y no desde el punto de vista del riesgo, los problemas y la patología que hayan tenido que sobrellevar para mejorar su salud y curar sus heridas. Sino para promover salud.
Se parte del concepto que todas las personas poseen en algún grado más destacado o no tanto estas fortalezas, revisarlas, conocerlas, evaluarlas y ver como se pueden desarrollar mejor. Esto nos lleva a plantear el campo de la prevención no sólo para la prevención de patologías.
Para promover salud en la vida cotidiana del sujeto, de la educación, y acerca de lo que "sí funciona", involucra también como propuesta que no debemos obsesionarnos solamente en identificar riesgos, ya que ésta es una práctica que estadísticamente debilita, estigmatiza y daña .
Alguien dijo una vez que "cuando se atenúan las situaciones adversas y se restablecen las necesidades humanas básicas, la resiliencia se manifiesta."
Lo que desarrolla la capacidad resiliente de un individuo es la formación de personas socialmente competentes que tengan conciencia de su identidad y utilidad, que puedan tomar decisiones, establecer metas y creer en un futuro mejor, satisfacer sus necesidades básicas de afecto, relación, respeto, metas, poder y significado, y esto es una tarea diaria que involucra distintos lugares sociales partiendo de la familia, las distintas instituciones de cada país.

miércoles, 3 de junio de 2009

DH2 Clase 3a

Las base de datos del CRAI nos facilitan bastante la elaboración del trabajo que estamos iniciando. Lastimosamente no fue posible abarcar una explicación lo suficientemente clara como para entrar de lleno en eso; otra vez será la experimentación la que nos guíe a los resultados.
Mis preguntas se han ido resumiendo a las experiencias sociales de los jovenes y su identidad. Su adaptación al medio social y cómo este medio social le da participación a los jóvenes de moso que ellos se sientan parte de su sociedad y no excluidos.
Leyendo el libro de Dina Krauskopf "Adolescencia y Educación", se entiende que los adolescentes no tienen las experiencias que tienen los adultos en cuanto a conocer los límites sociales y sus funciones, además de que su edad o etapa es un ir adelante y atrás (de niño a adulto). Su pensamiento no puede jamás ser evaluado con los parámetros que los adultos podrían entender su mundo y que, para su desventaja, es el dominante dentro de la sociedad en general. Se plantean los extremos de conductas: para los niños y para los adultos, excluyéndose el de los adolescentes como algo concreto y no una simple transición hacia algo real o mejor.
Si no hay algo significativo que los motive a integrarse y definir su identidad, las conductas rebeldes o inadaptadas serán las que evidencien su edad. Las contradicciones de nuestra sociedad, a veces normales para los adultos y su pensamiento, serán irracionales para los jóvenes. Los razonamientos de ellos, al no ser tomados en cuenta, los obligan a marginarse y evadir mucha de la acción social de la misma sociedad de que son parte integral y en ocasiones establecer conductas contra el orden establecido, a buscar sus propio mundo donde ellos son amos y a la vez víctimas; donde sus mismos cambios físicos y psicológicos son experiencias y preguntas importantes que en ocasiones suelen ser mal resueltas en sus propios grupos y es entonces allí que la estructura social adulta sí entra para juzgar y condenarles, ensanchando la brecha.
Muchas de las conductas desadaptadas de los jóvenes son por desórdenes que deberían ser tratados como casos individuales y concretos, otros como falta de límites, pero otros son porque el mundo que les rodea no se ha preparado para que existan tal como son, con sus características, sus virtudes, defectos, aportes y carencias.
Ellos están perdiendo lo que eran y no han alcanzado lo que han de ser, eso no debe significar que no son aún. Necesitan estabilidad en el tiempo, un sentido de mismidad de forma coherente y continua a pesar de los cambios tan notables y retos que han de estar enfrentando constantemente.
Al formar su identidad, la identificación con el medio y con elementos significativos es imprescindible. La sociedad debe ser significativa para ellos, donde puedan insertarse con lo que son y no con lo que fueron o lo que deben llegar a ser, según la mentalidad adulta.
Sin embargo, los límites y su comprensión, el establecimiento de normas y la adopción de valores por un convencimiento real es un reto para la sociedad y para ellos mismos, lograrlo es la meta ancestral de la que ni ellos ni la sociedad adulta pareciera, en ocasiones, querer tomar su parte y responsabilizarse para actuar conjuntamente en integrarse-integrarlos.