Las base de datos del CRAI nos facilitan bastante la elaboración del trabajo que estamos iniciando. Lastimosamente no fue posible abarcar una explicación lo suficientemente clara como para entrar de lleno en eso; otra vez será la experimentación la que nos guíe a los resultados.
Mis preguntas se han ido resumiendo a las experiencias sociales de los jovenes y su identidad. Su adaptación al medio social y cómo este medio social le da participación a los jóvenes de moso que ellos se sientan parte de su sociedad y no excluidos.
Leyendo el libro de Dina Krauskopf "Adolescencia y Educación", se entiende que los adolescentes no tienen las experiencias que tienen los adultos en cuanto a conocer los límites sociales y sus funciones, además de que su edad o etapa es un ir adelante y atrás (de niño a adulto). Su pensamiento no puede jamás ser evaluado con los parámetros que los adultos podrían entender su mundo y que, para su desventaja, es el dominante dentro de la sociedad en general. Se plantean los extremos de conductas: para los niños y para los adultos, excluyéndose el de los adolescentes como algo concreto y no una simple transición hacia algo real o mejor.
Si no hay algo significativo que los motive a integrarse y definir su identidad, las conductas rebeldes o inadaptadas serán las que evidencien su edad. Las contradicciones de nuestra sociedad, a veces normales para los adultos y su pensamiento, serán irracionales para los jóvenes. Los razonamientos de ellos, al no ser tomados en cuenta, los obligan a marginarse y evadir mucha de la acción social de la misma sociedad de que son parte integral y en ocasiones establecer conductas contra el orden establecido, a buscar sus propio mundo donde ellos son amos y a la vez víctimas; donde sus mismos cambios físicos y psicológicos son experiencias y preguntas importantes que en ocasiones suelen ser mal resueltas en sus propios grupos y es entonces allí que la estructura social adulta sí entra para juzgar y condenarles, ensanchando la brecha.
Muchas de las conductas desadaptadas de los jóvenes son por desórdenes que deberían ser tratados como casos individuales y concretos, otros como falta de límites, pero otros son porque el mundo que les rodea no se ha preparado para que existan tal como son, con sus características, sus virtudes, defectos, aportes y carencias.
Ellos están perdiendo lo que eran y no han alcanzado lo que han de ser, eso no debe significar que no son aún. Necesitan estabilidad en el tiempo, un sentido de mismidad de forma coherente y continua a pesar de los cambios tan notables y retos que han de estar enfrentando constantemente.
Al formar su identidad, la identificación con el medio y con elementos significativos es imprescindible. La sociedad debe ser significativa para ellos, donde puedan insertarse con lo que son y no con lo que fueron o lo que deben llegar a ser, según la mentalidad adulta.
Sin embargo, los límites y su comprensión, el establecimiento de normas y la adopción de valores por un convencimiento real es un reto para la sociedad y para ellos mismos, lograrlo es la meta ancestral de la que ni ellos ni la sociedad adulta pareciera, en ocasiones, querer tomar su parte y responsabilizarse para actuar conjuntamente en integrarse-integrarlos.
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Tus elucubraciones te están acercando mucho al tema del "adultocentrismo". El autor Klaudio Duarte tiene un par de escritos que te pueden dar luz en esto. Ambos están en Ebrary.
ResponderEliminarhttp://site.ebrary.com/lib/redcraisp/docDetail.action?docID=10148147&p00=klaudio%20duarte
http://site.ebrary.com/lib/redcraisp/docDetail.action?docID=10148179&p00=klaudio%20duarte
contanos cómo te sigue yendo con este tema.